O paso de Stelvio, que se diría por aquí.
Localizado en los Alpes italianos, salva una altitud de 2700 y pico metros y casi es el más alto de Europa. Es el 2º por un pelo. Se construyó a finales del siglo XIX y ha cambiado poco desde entonces.
El Stelvio no es una carretera con curvas. Hay muchas carreteras con curvas en cualquier zona montañosa, y si lo que buscamos es eso, no hace falta irse hasta allí.
El Stelvio es el intento del hombre de vencer a la montaña, que consigue, haciéndola más grande aun.
Vista su cara Este desde el restaurante que se encuentra cogiendo la pista que parte del aparcamiento del complejo de la estación invernal, se aprecian unas vistas que sobrecogen.
La montaña, el paisaje, los colores, la distancia, todo, se ven magníficos. Y serpenteando como puede, debajo en su falda, una minúscula cinta de asfalto la recorre subiendo a duras penas a base de girar y girar, hasta el collado, dibujando una línea gris estrecha, que poco es, comparada con la magnitud del verde poderoso predominante.
Eso es "el Stelvio". Bastante más que una carretera de curvas.






